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Paul Géraldy, poeta y dramaturgo francés del siglo pasado afirmaba con acierto que “el más difícil no es el primer beso sino el último”. Si me permiten el símil, esto es lo que les pasa a muchos hoteleros europeos con Booking.com. El modelo de negocio de Booking.com le convirtió en el gran actor de la distribución digital hotelera y desde su posición dominante llegaron las condiciones y precios abusivos. Desde CEHAT, juntamente con las asociaciones nacionales de hostelería de varios países europeos, llevamos años trabajando en distintas instancias nacionales y europeas para conseguir que los hoteleros recuperen el control sobre las tarifas y condiciones a ofertar a sus clientes ya sea a través de canales digitales o canales offline. Los resultados de esta labor están al caer. Tal y como anuncié el pasado mes de Octubre en el marco del Congreso de Hoteleros Españoles celebrado en Santa Cruz de Tenerife, donde más de uno me tachó de temerario, las clausulas de paridad en la distribución hotelera pasaran a la historia en breve.

Como era de esperar, Booking.com se resiste a perder sus privilegios y la semana pasada informó por correo electrónico a sus hoteles asociados en toda Europa que mantendría las condiciones de paridad de precios con respecto a los sitios web del hotel, a pesar de haber recibido una clara advertencia en Alemania que las cláusulas de paridad son contrarias a la competencia y a pesar de los recientes acontecimientos en Francia donde se está estableciendo la base para una prohibición completa de las cláusulas de paridad de precios por ley.

El paso dado por Booking.com de extender a todo el espacio económico europeo las medidas correctoras que acordó de aplicar con las autoridades de competencia de Francia, Italia y Suecia (y que ya han sido recurridas en las instancias oportunas por las asociaciones nacionales de hostelería de los respectivos países) no proporcionan la restauración de la libertad empresarial de hoteleros de fijar libremente los precios y condiciones. Con este movimiento, Booking.com más bien abusa de su posición dominante para establecer las condiciones en el mercado de la distribución digital hotelera y detener o al menos poner un obstáculo adicional a las autoridades de competencia en toda Europa para ejercer una investigación a fondo de las cláusulas de paridad. Los nuevos términos de Booking.com entrarán en vigor el 1 de julio de 2015 y tendrán una duración de 5 años, a menos que el hotel se oponga a ellos. 

Por otra parte, las nuevas condiciones o medidas correctoras de la paridad de Booking.com, tal y como fueron enviadas por email a los hoteleros de toda Europa, difieren de los compromisos aceptados por las tres autoridades de competencia. Por ejemplo, estas nuevas condiciones no cubren explícitamente la 'Paridad de disponibilidad' como en los compromisos 'formales'.  A las autoridades de estos tres países, Booking.com se comprometió "a no establecer clausulas que obligasen a los hoteles a ofrecer el mismo o un mayor número de habitaciones, de cualquier tipo, en Booking.com que el que se puede ofrecer a cualquier otra OTA, o el que se reserva el hotel para sí mismo." Sin embargo, en los nuevos términos y condiciones enviados por email Booking.com establece: " el hotel se compromete a dar en todo momento disponibilidad de todas las habitaciones y todos los tipos de habitaciones y se les anima a proporcionar a Booking.com un acceso equitativo a todas las habitaciones y tipos de habitaciones, y tarifas disponibles durante la vigencia del acuerdo (durante períodos de demanda alta y baja (incluyendo ferias, congresos y eventos especiales). " Además, las nuevas cláusulas tampoco se refieren a las medidas equivalentes como se acordó con las tres autoridades nacionales competencia.  

Si en mi último artículo reconocía la gran habilidad de Booking.com por haber llegado a un acuerdo con las autoridades nacionales de competencia de Francia, Italia y Suecia, ofreciendo medidas correctivas de la paridad, evitando así las sanciones y la prohibición que cosecharon en Alemania, ahora no le auguro una buena salida a su actual estrategia de extender las medidas correctivas descafeinadas al resto de países europeos. A mi entender, este último recurso para salvar el status quo actual no les librará del efecto demoledor de la futura ley francesa. De entrada, la autoridad nacional de competencia de Francia quedará desautorizada por ley, y Francia se convertirá en el segundo país europeo donde las clausulas de paridad estarán prohibidas y serán consideradas nulas. También hay que tener en cuenta, cómo afectará la futura ley francesa a las autoridades nacionales de competencia de aquellos países que actualmente están investigando las citadas clausulas (Finlandia, Dinamarca, Bélgica…) o a los recursos de apelación presentados en Suecia e Italia. O a los países, como el nuestro, que observan con atención como van cayendo, país tras país, las citadas clausulas de paridad.

Así pues, de una situación nada favorable a principios de Mayo, donde nos temíamos lo peor, es decir, que la aceptación de los compromisos propuestos por Booking.com como medidas correctivas de la paridad de precios para evitar la multa de las autoridades nacionales de competencia conllevase la aceptación de facto de los abusos que conlleva la citada práctica, hemos pasado a una situación favorable gracias a la futura ley francesa, que sin duda condicionará las futuras sentencias de las autoridades de competencia o leyes nacionales. Si le hemos de dar un último beso a las condiciones de paridad propuestas por Booking.com y el resto de OTAs, que sea un “french kiss”… los franceses bien se lo han ganado.

Por Didac García Carreté, Director de CEHAT de Asuntos Europeos

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