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El presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), Joan Molas, hace balance del sector en estas dos décadas en las que la hotelería ha apostado por la relación calidad-precio, la diversificación de producto y de mercados, las nuevas tecnologías y la sostenibilidad. Aún así le quedan asignaturas pendientes que Molas desgrana en esta entrevista. (Revista Hosteltur abril 2014)

- ¿Qué balance hace de la hotelería española en estos últimos 20 años?

Éste es un sector del que debemos sentirnos orgullosos y además felicitarnos todos los implicados en su desarrollo por el camino recorrido en estos 20 años. Porque tenemos una planta hotelera con una relación calidad-precio imbatible y muy diversificada, teniendo en cuenta de dónde veníamos: el turismo apareció en España en los años 50 en una situación económica muy difícil y significó un revulsivo para la economía, la sociedad y la situación general del país, aunque con un desarrollo ciertamente no muy controlado. A partir de 2000-2002 el crecimiento económico y la borrachera de inversión inmobiliaria provocaron una expansión hotelera no siempre bien planificada. Algunas capitales de provincia se sometieron a un crecimiento que hubiera tenido que ser más ordenado, creándose un volumen de plazas que no en todos los casos era necesario, una de nuestras desventajas competitivas.

- ¿El liderazgo de la hotelería española entonces ha sido posible gracias a su competitiva relación calidad-precio?

La apuesta por la relación calidad-precio ha sido absolutamente evidente. Prueba de ello es que es excelente en comparación con muchísimos otros países del mundo. Además hemos creado una planta hotelera muy diversificada con productos muy diferenciados. Tenemos una hotelería vacacional de primera generación que está haciendo un gran esfuerzo en la mejora de los establecimientos para adaptarse a las necesidades actuales del cliente.

Por otra parte en los últimos 10 años, y tenemos el ejemplo claro en Canarias, se ha construido una oferta que ha sido copiada en otros destinos del Mediterráneo y Caribe. Además hemos ido entrando en una especialización de producto, de manera que hoy día nos encontramos en España con hoteles temáticos, boutique, rurales, de congresos y convenciones, con una amplia propuesta gastronómica, con oferta deportiva, con wellness, spa, etc. Y ello ha servido también para consolidar unos mercados europeos cada vez más fidelizados. La prueba está en la gran cantidad de clientes repetidores, fundamentalmente británicos, alemanes y franceses, a los que se suma una diversificación de mercados alternativos también muy importantes.

Otro de los cambios es un mayor control de costes en relación con el concepto de sostenibilidad, favorecido por la aplicación de las nuevas tecnologías a la eficiencia energética, ahorro de suministros y tratamiento de residuos. En ese sentido se está consolidando una auténtica conciencia medioambiental en la sociedad hotelera, consciente de que los recursos son escasos y hay que aprovecharlos. Parte de ese mérito le corresponde al esfuerzo que desde CEHAT se hizo en su día con la creación del ITH, que este año cumple el décimo aniversario, desde el que hemos aportado al sector nuevos conceptos, ideas, procesos, etc., para conseguir esos objetivos de sostenibilidad y mejora.

- ¿Cómo han cambiado las estrategias de promoción en estos años?

Las nuevas tecnologías también han marcado un antes y un después en la comercialización turística y hotelera, ya que nos permiten diversificar mejor, cambiando así el concepto de promoción. Las redes sociales son fundamentales porque son un nuevo canal de comercialización, sin olvidar el papel primordial de las Administraciones públicas, en este caso de Turespaña en coordinación con Comunidades Autónomas y municipios.

Desde el sector privado insistimos muchísimo en que dados los escasos presupuestos de que disponemos en los últimos años, se hace imprescindible tener capacidad suficiente de análisis para saber cómo hemos de llevar a cabo esta promoción para mantener los mercados que tenemos y buscar nuevos nichos, que son muchos y variados. Para ello resulta imprescindible la colaboración público-privada, porque nadie mejor que el sector privado sabe cuáles son nuestras carencias y particularidades.

En términos generales creemos que el camino está abierto, aunque todavía no se ha conseguido el objetivo final. Y eso que tenemos modelos que son una auténtica realidad, como Turismo de Barcelona, que siempre lo ponemos de ejemplo porque después de 20 años ha demostrado que funciona. En algunas zonas se está copiando este modelo y estamos satisfechos porque está empezando a funcionar, como en Tenerife, Málaga, etc. Confiamos en que el nuevo Consejo Asesor de Turespaña sea una realidad porque se hace imprescindible para continuar promocionando los destinos españoles.

- ¿Cuáles son las asignaturas pendientes de la hotelería española?

Tiene varias, entre ellas que seamos capaces de trasladar a los hoteleros la necesidad de pertenecer y participar activamente en las asociaciones empresariales; que juntos y unidos es mejor que ir por separado, que es un sector muy atomizado, con grandes diferencias pero con un único objetivo: dar alojamiento, atención y servicio a un cliente por un precio y una calidad marcada. Otra de las asignaturas pendientes es dar a la innovación su importancia, lo que no siempre es fácil trasladarlo desde las asociaciones.

Tenemos asignaturas pendientes que no dependen sólo de nosotros y que afectan en general al mundo turístico, como la reconversión de destinos maduros, que las Administraciones públicas deberían acometer en los buenos tiempos y no esperar a que vengan crisis como la que hemos sufrido. Otro de los problemas que no dependen del sector hotelero es la dificultad de acceso a la financiación.

Y por último hacer entender a la Administración que el sector turístico en general, y el hotelero en particular, es uno de los que más empleo genera y que necesitamos ayudas como deducciones tanto fiscales como en cuotas de Seguridad Social en meses puntuales en los que el hotelero está soportando unas cuentas de explotación negativas, de manera que pueda mantener el empleo y seguir generando una actividad económica para dar sostenibilidad a una empresa que en definitiva es un bien para la sociedad.

- ¿Y cuáles son sus principales ventajas competitivas?

Sin duda nuestra gama media de hoteles, que representa un 70% de la oferta: establecimientos de 3 y 4 estrellas tremendamente competitivos con respecto a los del resto de Europa. La gran cantidad de alojamientos de estas categorías en España difícilmente se puede encontrar en otros países del mundo. Los clientes lo saben y es una de las claves del éxito. La prueba está en que muchos grupos hoteleros españoles están aplicando ese modelo con gran éxito de implantación en los destinos internacionales en los que están creciendo.

- Para concluir, ¿qué tendencias de futuro apuntan en el horizonte del sector?

El sector está cada vez más especializado para dar respuesta a un cliente más informado y que no quiere llevarse sorpresas, por lo que el hotelero tiene que cumplir con las expectativas generadas. La tendencia es hacia una muy amplia gama de oferta porque hay clientes de todo tipo: el joven que busca precio hoy, mañana puede buscar comodidad y muchos más servicios a un mayor precio. Por ello tenemos que saber difundir toda la gama de productos que España ofrece.

La entrevista se encuentra disponible en la edición de abril de la revista HOSTELTUR

Joan Molas
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