inicio
   Alojamiento privado    Eficiencia energética en hoteles    Laboral - Negociación Colectiva    Imserso    Calidad - normalización    Tarjetas de crédito    Amortización fiscal    I+D    Comercialización    Overbooking    Actividades de nuestros asociados

En el sector hotelero, todos los interlocutores intervinientes: inversores, empresarios, trabajadores, la propia Administración, etc., consideran y coinciden de forma pacífica en la necesaria y conveniente renovación, actualización, selección y mejora de las actuales infraestructuras hoteleras, con el objetivo de conseguir una oferta turística hotelera de calidad que haga más competitivo y eficiente al sector y asimismo lograr o acercarse en lo posible, a ese teórico concepto definido como “turismo de calidad”.

Para ello, además del necesario proceso de capitalización de las compañías, para obtener los recursos necesarios para este objetivo, también debe trabajarse en la línea de mejorar la propia autofinanciación de las mismas, mejorando sus cash-flows a través, por ejemplo, de un racional y adecuado proceso de amortización de los activos hoteleros.

Trabajando conjuntamente con la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos en esta idea y con la perspectiva de que desde una correcta interpretación de la normativa tributaria del Impuesto sobre Sociedades podría considerarse una aplicación de los coeficientes de amortización más acorde con la identidad y naturaleza de los elementos amortizados y con la utilización y deterioro de los mismos, se presentó ante la Dirección General de Tributos, consulta con los efectos vinculantes establecidos en los artículos 88 y 89 de la Ley General Tributaria sobre los tres siguientes aspectos:

  1. Amortización del Edificio Hotelero al 3% por ser un edificio industrial.
  2. Aplicación de la amortización en función de los turnos de trabajo de los elementos de activo.
  3. Amortización en función de los coeficientes individuales asignados a cada elemento, con independencia de que su coste de adquisición quede englobado en un único capítulo, como “edificio”.

La Dirección General de Tributos ha realizado un excelente análisis de los argumentos planteados en la consulta y a nuestro criterio ha interpretado de forma inteligente y racional la ley del Impuesto sobre Sociedades en lo relativo a lo dispuesto para la amortización de los activos fijos, que era el objeto de nuestra consulta. En síntesis podemos resumirlo de la siguiente forma:

En relación a la consideración del edificio hotelero como industria y en consecuencia amortizar el mismo al 3% en lugar del 2%, la Dirección General de Tributos, de acuerdo con el artículo 7.2 de la Ley General Tributaria, acude de forma supletoria a los preceptos del derecho común, dado que de la normativa del Impuesto sobre Sociedades no resulta precepto alguno que permita determinar la consideración que debe otorgarse al edificio hotelero. Acude a la Ley 21/92 de Industria donde se determinan las actividades que se consideran industriales, siendo una de ellas las actividades turísticas e interpreta, consecuentemente, que los edificios destinados a la explotación hotelera tienen la calificación de “industria y en consecuencia, concluye que el coeficiente lineal máximo establecido en la tabla de amortización a los efectos del Impuesto sobre Sociedades aplicable a la amortización del edificio hotelero es del 3%”.

En cuanto a la siguiente cuestión, la interpretación de la Dirección General de Tributos ratifica la idea de que  aún cuando en el edificio hotelero se integren componentes que se configuren formando parte del conjunto que constituye el mismo, y que físicamente están más o menos incorporadas al propio edificio, nada impide que, a efectos de su amortización, se distingan diferentes partes separables, para las que las tablas de amortización oficialmente aprobadas identifican coeficientes de amortización concretos, diferentes del coeficiente aplicable al edificio, siempre que contablemente estén suficientemente diferenciados, y sea posible justificar el precio de adquisición o coste de producción de tales componentes. Por tanto, siempre que la entidad pueda identificar y separar conceptualmente los distintos componentes del edificio hotelero por medio de los justificantes adecuados, resultaría posible aplicar para cada uno de ellos, de forma independiente, los coeficientes de amortización específicos que para ellos contemplan las tablas.

Por ejemplo, la decoración de interiores, la entiende como la acción o el arte de acondicionar y decorar los espacios interiores de la arquitectura, sin intervenir en cambios estructurales de la edificación, configurando un conjunto de elementos que adornan una habitación, un ambiente, etc.

En este conjunto de elementos decorativos se pueden encontrar, entre otros, los puntos de luz, los colores, las telas, tapizados y recubrimientos, los acabados de suelos y paredes, con diferentes materiales, como el cristal, la escayola, la madera, el linóleo, los accesorios, o el mobiliario.

Asimismo, dentro de los elementos comunes que se identifican en las tablas de amortización, se diferencian las instalaciones eléctricas, de tratamiento de fluidos, de telecomunicaciones, de seguridad, detección y extinción de incendios, entre otros.

El último punto planteado, es decir la posibilidad de aplicar a determinados activos fijos materiales hoteleros el artículo 2.3 del Reglamento del Impuesto sobre Sociedades que regula la amortización de aquellos activos que se utilizan diariamente en más de un turno normal de trabajo, la Dirección General de Tributos también confirma la aplicación de este método para el caso de que en el hotel existan elementos patrimoniales para los que, por sus características técnicas, su utilización normal se corresponda con un turno de trabajo, pero por las necesidades de la entidad se mantengan en funcionamiento durante un periodo más prolongado de tiempo.

En este caso, también la Dirección General de Tributos da unas pautas que justificarán y probarán, en su día, una mayor utilización diaria en más de un turno de trabajo como por ejemplo (y lógicamente entendemos que es una relación abierta y que cualquier elemento de prueba admitido en derecho será válido) los turnos de trabajo de los empleados que operen con el elemento en cuestión, las condiciones que consten en los contratos de tales empleados, los consumos de energía por hora del elemento, la normativa que exija un determinado horario de trabajo o de atención al público, etc.

Insiste la respuesta de la Dirección General de Tributos en que en los procedimientos tributarios son de aplicación las normas sobre medios y valoración de prueba contenidos en el Código Civil y en la Ley de Enjuiciamiento Civil, siendo en el curso de los procedimientos tributarios que procedan, cuando se determine el valor probatorio de los medios aportados por el sujeto pasivo. Aunque en la respuesta de la Dirección General de Tributos ya quedan definidos algunos elementos de prueba y a pesar de que en nuestra opinión es plenamente aplicable esta normativa para los elementos de activos afectos a una explotación hotelera, como de forma genérica ya recoge la propia Ley del Impuesto sobre Sociedades, no podemos obviar el hecho de la discusión que se entablará en sede de actuaciones inspectoras en relación a los referidos y otros elementos de prueba aportados por las empresas hoteleras.

No obstante la mejora que supone en la determinación de la amortización de los activos fijos materiales hoteleros los aspectos comentados, desde el sector hotelero se reclama la publicación de unas nuevas tablas de amortización más acordes con la propia explotación hotelera y con los plazos de renovación y reposición de sus activos fijos, en función de su uso y de su renovación estratégica.

Enrique de la Orden Ondategui

Gabinete Enrique de la orden – Asesor Fiscal - CEHAT

| Normas de uso | Política de privacidad | Contacte |
Gestor de contenidos
desarrollado por
C2C Soluciones Powered by
SPC v2016 ®
SPC