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Con la aprobación del nuevo Real Decreto-Ley 16/2013, de 20 de diciembre, de medidas para favorecer la contratación estable y mejorar la empleabilidad de los trabajadores, que se publicó en el BOE al día siguiente de su aprobación, esto es, el sábado 21 de diciembre de 2013, el Gobierno ha venido a instaurar, entre otras cosas, nuevas medidas que afectan directamente a los sistemas retributivos laborales.
Las medidas instrumentadas, como ya hemos indicado, afectan principalmente a la contratación y a la flexibilidad en cuanto a la organización del tiempo de trabajo, pero también a la inclusión en la base de cotización de conceptos, hasta la fecha, exentos de cotización.
 
La Disposición Final Tercera del Real Decreto-ley, modifica el artículo 109 de la Ley General de la Seguridad Social para incluir en la base de cotización de los asalariados, la totalidad del importe abonado a los trabajadores por pluses por mejoras de prestaciones de la Seguridad Social -distintas de la Incapacidad Temporal-; por el uso de bienes destinados a servicios sociales y culturales del personal; las primas de contratos de seguro de accidentes de trabajo; o la prestación de servicios de educación por centros autorizados a los hijos de los empleados, entre otros; conceptos, estos, hasta ahora totalmente exentos de cotización.

Efectivamente, por la modificación operada en ese marco construido sobre el art. 109 de la Ley General, no solo se han quedado directamente fuera de las exenciones de cotización conceptos, casi históricos, como el Plus de Transporte, sino que han quedado indirectamente fuera del cuadro las exenciones dibujadas en el Art. 23 del Reglamento relativas a las denominadas asignaciones asistenciales, al reducirlas únicamente a los gastos por estudios (Reglamento que, recordemos, sigue en vigor, pero que ha quedado vacío respecto de tales cuestiones).

Antes de entrar a describir cada uno de los conceptos que han devenido sujetos a cotización, hemos de resaltar que estas modificaciones no influyen en aspectos tributarios. Las exenciones de tributación marcadas en el Art. 42.2 de la LIRPF y otras disposiciones tributarias siguen estando plenamente vigentes. Por tanto, lo que venía tributando seguirá tributando y lo que estuviera exento seguirá disfrutando de tal estatus tributario de exención.

De todo lo anterior, las empresas deberán tener en cuenta las siguientes modificaciones que se deberán incluir en la Base de cotización, pero no de todo el mes, sino a partir del día 22 de diciembre; los de días anteriores continuarán exentos.

Los importes diarios devengados por los siguientes conceptos y sus análogos serán los siguientes: Plus transporte y/o distancia. Entrega gratuita o a precio inferior de mercado de acciones o participaciones de empresa. Entrega de productos a precios rebajados a los empleados, como por ejemplo, los Cheques comida. Guarderías, educación no universitaria de hijos. Primas de Seguros médicos para enfermedades comunes. Mejoras de las prestaciones de la Seguridad Social distintas de la Incapacidad Temporal, quedando incluidos en la Base de Cotización aspectos tales como aportaciones a los planes de pensiones de los trabajadores. Gastos de manutención y estancia que se produzcan en la misma localidad del centro de trabajo. Donaciones promocionales, o lo que es lo mismo, los regalos o liberalidades realizados a trabajadores o a terceros para celebrar contratos con el empresario. Bienes y servicios sociales abonados por la empresa.

No obstante, debe de indicarse que no se modifica todo el sistema de exenciones, quedando, los conceptos que a continuación pasaremos a detallar, con el mismo tratamiento que venían recibiendo respecto a la cotización: 
  • Retribuciones en Especie: vivienda, vehículo, préstamos a interés menor que el legal.
  • Gastos de manutención, viajes y estancia que se produzcan en fuera de la localidad del centro de trabajo.
  • Los gastos por estudios relacionados con la actividad profesional del trabajador.
  • Derechos de los fundadores de sociedades sobre los beneficios por sus servicios personales.
  • Quebranto de moneda, desgaste de herramientas o ropa de trabajo
  • Los gastos de transporte por desplazamientos fuera del centro de trabajo realizados en transporte público justificado con factura o documento análogo.
  • Los gastos de locomoción, dietas y alojamientos no han sufrido modificación, continuando su cotización según los términos previos a la reforma.
  • Las prestaciones de la Seguridad Social y las mejoras de las prestaciones por Incapacidad Temporal.
  • Indemnizaciones por fallecimiento, traslado, suspensiones despidos o ceses.
  • Horas extraordinarias.

Tras lo anteriormente expuesto, entendemos de recibo destacar que dichas medidas han supuesto un golpe duro a las políticas de retribución flexible de las empresas, sin embargo, el mantenimiento de las exenciones fiscales y, parcialmente, de las cotizaciones de muchos conceptos no debe hacer renunciar a las empresas de disfrutar de las ventajas que la retribución flexible pueda ofrecer.

La idea que se ha intentado trasladar a los sectores afectados, es que dicha toma de decisión en cuanto a la inclusión de varios pagos en especie en las bases de cotización, entiende el Gobierno que ha sido debido a que "gran parte de las retribuciones de los trabajadores estaban derivando hacia conceptos excluidos de la cuota", generándoles "un perjuicio", ya que conceptos excluidos del salario suponen bases de cotización más bajas y, por tanto, menos derechos sociales para los trabajadores.

Multitud de plataformas y asociaciones, como por ejemplo, La Asociación de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios (Asefiget) ha pedido al Gobierno que se aplace la aplicación de la cotización social a las retribuciones salariales en especie, ya que para estos, aparte del "afán recaudatorio" que implica esta medida, es sorprendente que se aplique de forma "tan inmediata" (al día siguiente de su aprobación), lo que puede originar un "colapso enorme" en la emisión de nóminas.

Por ello, y al ser una modificación de carácter tan inmediato para las empresas, deberán incluir estos nuevos conceptos en las bases de cotización correspondientes al mes de diciembre que se presentan en enero, ofreciendo la posibilidad, a aquellas empresas que no puedan incluirlos en las liquidaciones de diciembre y enero, que se presentan en enero y/o febrero, de presentarlas hasta el 31 de marzo de 2014 a través de la presentación de una liquidación complementaria, sin recargo de las cuotas derivadas por dichos conceptos de cotización.
 
Finalmente, y aunque no menos importante, cabría destacar la importancia del seguimiento de la legislación que debe de hacer el empresario, en tanto en cuanto no puedo olvidarse que por el mero hecho de que actualmente conceptos que antes no cotizaban o estaban exentos de ello hasta un cierto límite, ahora coticen, y decidan eliminarlo de manera unilateral del salario del empleado, pudiendo considerarse esto como falta muy grave regulada en el artículo 40 de Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social. En este caso, sería la propia Administración la que decidiría, finalmente, qué faltas muy graves se abrían cometido y la graduación de cada una de ellas, toda vez que en estos casos no sólo se estaría ante un fraude a sus trabajadores si no a la propia Seguridad Social.
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